REFLEXIONES EN VOZ ALTA.
LA REVISTA.
VIERNES 13 DE FEBRERO DEL 2014.
PARA VARIAR.
Lunes, martes y miércoles (cuando estoy escribiendo esta reflexión) de esta semana, grupos de maestros, y de antorcha campesina, bloquearon las principales arterias viales de la ciudad de México, que mantuvieron muy molestos a los capitalinos, ya que les hace imposible llegar a sus compromisos ya sean laborales o educativos o sociales, así como millonarias pérdidas a los negocios de alrededor de las zonas bloqueadas.
Y el miércoles el gobierno capitalino ordenó el desalojo de los grupos que bloqueaban y en coordinación estrecha la policía federal y los granaderos, procedieron al desalojo que se realizó sin mayores complicaciones. Fue una operación impecable. La Comisión de Derechos Humanos se quedó con las ganas de declarar que hubo exceso de fuerza pública y que actuaron con una arbitrariedad en grado mayúscula.
Es decir, si se puede poner orden.
Pero esto es una parte del problema, lo que debe resolverse es que cualquier problema en lugar de ser atendido por la dependencia correspondiente, se canaliza a la Secretaría de Gobernación, porque las instancias responsables no demuestran capacidad y confiabilidad a los grupos. Resolver los problemas en México, en la Secretaría de Gobernación, por lo general son soluciones políticas ajenas a lo que corresponde técnica o administrativamente, que desvirtúa la operación, ya que siempre, invariablemente, se cede sino totalmente si parcialmente y eso es demasiado caro e ineficiente y afecta desde el momento y a largo plazo.
Hay que recordar que los problemas no nacen grandes, nacen chiquitos y la falta de atención oportuna los hacen grandes y caros en su solución.
En esta ocasión, decimos bien por el Gobierno del Distrito Federal, aunque su origen partidario es del PRD, cumplió con su responsabilidad de proteger los intereses de sus ciudadanos.
Pero en estos días para variar, los medios están plagados de escándalos de presunta corrupción en algunos casos y de delitos claramente determinados en otros.
Melate, sorteo de mucha popularidad entre los mexicanos, fue el escenario donde se comprobó que varios funcionarios se coludieron para manipular un sorteo y se “sacaron” más de 100 millones de pesos. Esos pésimos funcionarios durante el gobierno del Presidente Calderón ya fueron detenidos por la autoridad.
El New York Times, periódico de enorme influencia no solo en Estados Unidos, ha dado a conocer trabajos de investigación sobre adquisiciones inmobiliarias y otras inversiones financieras en los que aparecen nombres de funcionarios mexicanos, algunos con plena vigencia como Luis Téllez, cuya conducta se da a conocer en un libro, “Las amantes del Poder”, y que ha estado durante 4 sexenios en el campo financiero oficial; José Murat Casab, ex gobernador y muchos más. Y en estos casos, ante la situación de falta de confianza a los políticos; deben los partidos políticos y el Congreso de la Unión y de los estados aparentemente afectados, exigir que se haga investigación a fondo y se castigue con severidad en caso de resultar responsables de algún delito.
Es indispensable para lavar la imagen de los políticos cuestionados y de los partidos a los que pertenecen.
Que si un magnate de los medios de telecomunicaciones es quien ordenó la investigación como una manera de confrontar al gobierno mexicano y al Presidente Peña Nieto, cuyos acuerdos han afectado sus intereses, es lo de menos, porque si no hubiera nada que encontrar, no pasaría nada. El problema es lo adquirido y como fue adquirido.
Te saludo cordialmente.
Carlos Capetillo Campos.
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