ANTES DE LAS ELECCIONES.
VIERNES 29 DE JUNIO DEL 2012.
Hoy es la reflexión que antecede las elecciones. Dentro de unas horas, el próximo lunes estaremos comentando sobre el proceso
del domingo pasado, 1 de julio y nuestra visión del día y del futuro inmediato.
El ambiente se calentó y en algunos lugares desbordaron el límite de lo tolerable y las provocaciones verbales dieron lugar
a las agresiones físicas y de todas las partes en la contienda respondieron.
Las
encuestas llueven sus números a los ciudadanos, que desde luego están
cansados de los spots por los medios electrónicos,
de la inundación de las ciudades por los espectaculares, bardas
pintadas, posters y toda clase de propaganda que los partidos políticos
han colocado para promover la figura de sus candidatos y de las
propuestas que motivarán al elector a dar su voto para llegar
al poder.
Y las pasiones llegaron a los enfrentamientos personales entre vecinos, amigos y conocidos.
Y desde luego todos tienen derecho a expresar sus preferencias.
Doctores,
profesores y toda clase de profesionistas y técnicos; funcionarios
públicos; empresarios y trabajadores en el sector
privado; estudiantes y los que laboran en los medios masivos de
comunicación, que aunque tienen una enorme responsabilidad de equidad en
la transmisión de opiniones, también están dentro de sus derechos
personales dirigir sus comentarios a favor de quien considera
el más adecuado para merecer su voto, aunque siempre sustentando sus
opiniones en la verdad que puedan comprobar.
Hay
desde luego opiniones que no necesitan comprobación porque no son
agresiones particulares contra de alguno de los candidatos,
sino son sus puntos de vista o reflejos de análisis y opiniones
públicas, pero siempre ayudando a mantener el buen clima que debe
prevalecer en la contienda, sobre todo porque el país está en
circunstancias difíciles y no debemos contribuir a alentar el clima
de violencia.
Es
entendible las opiniones de los candidatos presidenciales de que son
los que van adelante, porque ni modo que a esta altura
de la contienda salgan con van abajo, ya que entonces sus seguidores
simplemente los abandonarían o reclamarían, pero todas las encuestas
coinciden números más números menos, que el triunfo de Peña Nieto es
inevitable y que más que nunca debe ser por una gran
ventaja, ya que esto ayudaría a que no haya conflictos poselectorales
como ya anuncio López Obrador, que ante su derrota ya maneja que habrá
fraude electoral y de nueva cuenta tomara Reforma, instalará campamentos
y todo esto con el beneplácito de las autoridades
del Distrito Federal, su gran bastión.
Josefina ante la desventaja que la sitúa en el tercer lugar, tendrá que seguir esta semana agrediendo cuando menos a López
Obrador buscando si no quedar en segundo lugar, al menos no tener tan poco capital electoral.
En
lo personal, creo que las encuestas son el valor de las empresas que
tienen ese tipo de negocios, ya que son las mismas
que ofertan los estudios a las empresas privadas para colocar sus
productos en el mercado y equivocarse diametralmente en sus números les
costaría muy caro.
Ya
todas coinciden que Peña Nieto ganará ampliamente, y la del martes
pasado daba por partido político, 38.8 al PRI; 24.1
a las izquierdas y 21.5 al PAN; los números por candidatos son; para
Peña 39.8, es decir la agrega un punto a su partido; López Obrador 23.9
es decir le quita poco a su partido y Josefina Vázquez 19.2 lo que
significa 2.3 menos y en números absolutos a Peña
Nieto le dan 46.7 por ciento; a López Obrador 28.1 y a Vázquez Mota
22.6. Yo me atrevo
a señalar que será entre 8 y 10 puntos su ventaja en el resultado de la elección del próximo domingo.
Y
aunque se ha expresado que lo mejor es una diferencia pequeña para que
la oposición sea un contrapeso del gobierno, en
esta ocasión el triunfador debe ganar por amplio margen para evitar o
tratar de evitar un conflicto postelectoral que perjudicaría a todos,
especialmente a México.
Llama la atención que en el D.F., el cierre de campaña de Peña Nieto reunió a 100 mil personas y en Mérida, Yucatán, reunió
a 130 mil personas. De este tamaño es el compromiso de Peña con la tierra del mayab.
Y
aunque votar es un derecho, todavía no llega a ser una obligación, hay
que votar. Hacernos ante nosotros mismos esta obligación.
Por lo tanto a votar. Todo mundo a votar, con lluvia o con sol, pero a votar.
Te saludo cordialmente.
Carlos Capetillo Campos.
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