ACCION INSOLITA DE UN CANDIDATO EN YUCATAN.
LUNES 16 DE ABRIL DEL 2012.
En 1976 en las
elecciones para Presidentes Municipales y Diputados Locales, el dirigente del
sindicato de los burócratas del estado, Luis Aguilar Solís, tuvo la deferencia
de visitarme para invitarme a la toma de posesión del Cabildo de Mérida, donde
él fue electo regidor. Luis se trasladaba siempre en bicicleta y me preguntó si
debía asistir a su toma de posesión en bicicleta o en cualquier otro medio. Le
respondí que pensara como se retiraría, si lo haría en bicicleta o en algún
lujoso auto.
Si lo haría en
bicicleta entonces que llegara en ella, de otra forma mejor llegara
discretamente. Lo hizo en bicicleta y no he escuchado que haya realizado actos
deshonestos en su función pública.
Los tiempos de
campaña a puestos de elección popular, son tiempos nos guste o no, de promesas
y de esperanzas. Promesas de los candidatos, las mismas que escuchamos en cada
campaña electoral y de esperanzas de los ciudadanos, las mismas que se
despiertan cada proceso con el pensamiento de esta vez sí cumplirán y el país y
los ciudadanos mejorarán en su vida, aunque sea un poco.
Y hay promesas,
compromisos, pactos y acuerdos, algunos públicos con la sociedad, otros
privados con grupos sociales, políticos y económicos, así como con personas,
todas por las razones que sean, los que reciben de los candidatos esas palabras
tienen la esperanza de que la cumplan, ya que además, la palabra es palabra de
honor y si los candidatos no la cumplen, entonces no se le puede creer nada,
porque cumplir la palabra es una demostración de ser persona de bien. Respetar
su palabra es la mejor credencial de una persona, más si aspira a dirigir una
comunidad.
Rolando Zapata
Bello, candidato del PRI a la gubernatura de Yucatán, ha hecho diferentes
promesas y siguiendo la línea del hoy candidato presidencial Enrique Peña
Nieto, de firmar sus compromisos, ha firmado públicamente sus compromisos a
realizar como Gobernador y esto ha despertado simpatías entre el electorado.
Ha hecho una
bandera insistente de que gobernará con honestidad, con colaboradores
eficientes y honestos, con programas realistas debidamente soportados con los
presupuestos correspondientes y con sobriedad, eliminando la arrogancia,
soberbia y prepotencia.
Estas
características son demandas unánimes, para cualquier candidato de cualquier
partido.
Pero esta semana
hizo una acción que me llamó la atención de sobremanera, que sin duda es un
compromiso de la mayor importancia; hizo pública su declaración de bienes
patrimoniales, tanto de él como de su esposa y seguramente la hará cada año
como cualquier funcionario y como ya estableció el precedente de hacerla
pública, la sociedad espera que lo haga así cada año.
Copia de esta
declaración la entregó al PRI.
Y aquí algo a mi
juicio importante: el candidato ha hecho insistentes llamados en todas sus
reuniones de que le hagan llegar sus comentarios, opiniones y críticas, porque
es la mejor manera de que no pierda el rumbo y que sus programas se fortalezcan
con la opinión ciudadana.
Pero en estos
llamados están incluidos el PRI y los priistas, que muchas veces parecen
cómplices del mal actuar de funcionarios emanados de este partido, quizás
pensando que no deben señalar errores, excesos, deficiencias a todo acto
irregular que en el desempeño de sus funciones los funcionarios priistas
realicen y esta es la mejor manera de ayudar a que la sociedad en la siguiente
elección rechace a candidatos que no tienen culpa alguna.
Y el PRI también
debe de cuidar de que sus candidatos a puestos de elección popular,
verdaderamente llenen los requisitos no solo los que señala sus estatutos, sino
los que la sociedad a la que se le solicita su voto y confianza, reclama que
tengan los aspirantes.
No basta señalar un
curriculum que muchas veces se da no por méritos propios, sino lo importante
son los resultados en el desempeño de sus funciones, es lo que verdaderamente
debe de sustentar los nombramientos de quienes conducirán los programas del
Estado.
Y por lo que hasta
hoy vemos, Rolando tiene muy clara esta situación y tiene amplio conocimiento
de la administración pública estatal para conducirse como la sociedad espera.
Te saludo
cordialmente.
Carlos Capetillo
Campos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario