VIERNES 16 DE MARZO DEL 2012.
Durante el sexenio de José López Portillo, hace mas de 30 años, se puso en servicio la última refinería construida en el país, con el fin de bajar la importación de gasolina y así proteger la economía nacional.
Vendemos petróleo crudo y lo compramos refinado. Bonito negocio o como diría mi santa madre: “negocio de Peto”.
Durante años se viene difundiendo por los gobiernos, que se construirán cuando menos cuatro refinerías que permitan que nuestro petróleo sea procesado en nuestro territorio y proteger el precio final con que llega al consumidor, teniendo en cuenta que el combustible es el elemento más inflacionario que se conoce.
Sin embargo y a pesar de que varios gobernadores se sometieron a lo que califico como una actitud de lisonja ante el gobierno federal, con el fin de lograr ser sede de esa importante inversión y que inclusive se dictaminó que el estado seleccionado es Hidalgo, cuyo gobierno adquirió tierras y conflictos para construir la citada obra, ésta sigue durmiendo el sueño de los justos y los mexicanos vemos como el precio de los combustibles se incrementan mes a mes y en lo que va del año, el sábado pasado, recibimos el tercer aumento en lo que va el año.
Esto ya de por sí es grave, ya que todo se transporta y es natural que los transportistas, taxista, transporte urbano colectivo, soliciten aumento a sus tarifas y que los particulares dueños de vehículo, sufran en su bolsillo una pérdida del poder adquisitivo, ya que los precios de los combustibles aumentan en una proporción mayor que el salario mínimo, tan considerable que durante el período del 2007 al 2011 el salario mínimo se incrementó en 23.25 por ciento y el de los combustibles en 27 por ciento, sin embargo, el gobierno no da señales de adoptar medidas que protejan al ciudadano en donde más le duelen los golpes que es su bolsillo.
Los estados tienen una baja recaudación propia, cada año sus gobernadores hacen una pasarela en el Congreso de la Unión con el fin de lograr mejores aportaciones presupuestales, se animan al saber que de los precios de los combustibles recibirán 42 centavos por cada litro de gasolina premiun; 36 centavos por litro de magna y 25 centavos por litro de diesel, situación que les permite cubrir necesidades apremiantes pero que nos lo hace independientes de esta maniobra de control político.
El hecho es que estos recursos que reciben, no compensa los conflictos y presiones de tipo político que reciben de los transportistas y las económicas del propio parque vehicular.
El próximo presidente de la república, debe considerar a los ciudadanos como su prioridad fundamental, resolver sus necesidades, lograr no solo el estado de bienestar como se conoce el cubrir las necesidades básicas, sino proporcionar una plataforma de salida al desarrollo económico, porque es inconcebible que México con todos sus recursos, tenga el mayor porcentaje de su población en condiciones de pobreza y aún en calidad de pobreza extrema; que tenga los ahora conocidos como “ninis”, ni trabajan ni estudian, cuando tiene tantas oportunidades, pero parece que el gobierno solo se las tolera a los ricos que cada vez son más ricos y los pobres más pobres, aumentando la brecha de las clases sociales, olvidando que las revoluciones las inspira las injusticias y estas condiciones son de la mayor injusticia para un pueblo que solo pide oportunidades para trabajar.
Necesitamos con urgencia, un gobierno que considere en primer término de mandato, a los pobres, a la clase media y administre con honestidad y eficiencia los cuantiosos recursos del país.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario