CUARESMA ELECTORAL.
VIERNES 17 DE FEBRERO DEL 2012.
El miércoles pasado en el local de la Cámara de Comercio se procedió a darles su constancia de candidatos a Senadores a los que abanderaran al PRI en la contienda electoral y que ahora ya son candidatos formales, pero a la vez entraron en un período de silencio electoral hasta el mes de abril, en que reanudarán las campañas políticas.
Y estas disposiciones recuerda el pasaje del libro de El Principito, en que la forma curiosa de gobernar de un rey obligó a preguntar al Principito del porque afirmaba y negaba la orden sobre un mismo tema y la respuesta debe ser referencia invariable para todo aquel que debe dar órdenes: para que las órdenes se cumplan deben ser lógicas; si yo doy la orden al General de mis ejércitos que vuele como pato, el General no me obedecerá, pero la culpa no es de él sino mía, porque la orden al no ser lógica no podrá ser cumplida.
Así esta ley electoral, a la que todos, periodistas, analistas y políticos, califican de absurda, ya se enfrenta a conatos de rebeldía expresa o disimulada de no obediencia por falta de lógica, y cuando presentan argumentos de su razón, son tan débiles y tan faltos de solidez, que nadie piensa en obedecerla.
Sin embargo este extremo de rigidez en la ley, permitirá a los candidatos evaluar sus estrategias para corregir y hacer mas sólidos sus equipos, sus planteamientos y sobre todo analizar fríamente los hechos de esta etapa para enfrentar eficientemente el proceso y si bien los candidatos deben su postulación a mas de sus esfuerzos, a los acuerdos con grupos políticos y personas de intereses dentro del aparato político; es a los ciudadanos, a los electores a los que deben de servir mas allá de cualquier otro compromiso y aunque esto suene a ingenuidad, la próxima legislatura debe asumir y demostrar que su trabajo está dedicada a México y a los mexicanos.
Y sobre todo deben dignificar el cargo, ya que empezando con el Presidente, el mismo que manifestó que “haiga sido como haiga sido”, parece que está dispuesto a como dé lugar, utilizando sin ningún decoro el poder presidencial y que al asumirlo juró respetar la Constitución y las Leyes y Reglamentos que de ella emanen y de ser el presidente de todos los mexicanos, día a día da muestras de que está utilizando la estructura de la administración pública federal para hacer la competencia electoral una inequidad absoluta, con el fin de impedir el triunfo del PRI, navegando no solo contra el juramento de gobernar para todos, sino contra la opinión de la sociedad que en forma mayoritaria apoya el regreso del PRI ante ya 11 años de gobiernos panistas que en una campaña publicitaria costosa, intensa y desbordada, trata de convencer que sus propósitos prioritarios son todo un éxito y que son la lucha contra el crimen organizado, el combate a la pobreza y el retorno del PRI a los Pinos y que en los tres, la sociedad lo reprueba ya que la realidad de los más de 50 mil muertos entre ellos muchos inocentes; mayor número de pobres a pesar de que es el gobierno que más recursos ha dispuesto por el petróleo y la publicidad de que sería el presidente del empleo, los seis millones de empleos que ofreció en su sexenio, apenas alcanzaran el 25 por ciento y las encuestas señalan que a hoy, el candidato del PRI tiene más del 40 por ciento de la preferencial electoral.
Estos fracasos lo tiene seriamente preocupado y las características de su carácter que durante su gobierno ha demostrado y sus decisiones día a día tienen más tinte electoral a favor de su partido y la presencia de Antonio Solá al lado de la candidata del PAN, permite avecinar una guerra sucia por parte del partido oficial.
La sociedad debe estar atenta y no permitir hechos que manchen la investidura presidencial. Hay que exigir que el Presidente y sus colaboradores respeten la voluntad ciudadana y no interfieran el proceso electoral que enturbiaría el clima de tranquilidad que ya de por si está inquieto.
Te saludo cordialmente.
Carlos Capetillo Campos.
twitter:@capetillocampos
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