EL FACTOR MEMORIA EN LA POLITICA.
VIERNES 8 DE ABRIL DEL 2011.
Ser oposición tiene su encanto, sobre todo cuando se entiende como una circunstancia sin responsabilidad y que se limita a la crítica sin límites y muchas veces sin sustento. Ejercer el gobierno es lo contrario. Administra un mandato de la sociedad que a través del voto le da la confianza a un candidato a dirigirla a mejores condiciones de vida y de bienestar. Y para ganar esa confianza, los candidatos utilizan toda clase de estrategias y recursos, promesas y ofrecimientos, pero en la mayoría de los casos el gran ausente es el sentido común. Uno de los factores que forman el sentido común es sin duda la memoria, la misma que nos permite recordar los aciertos para repetirlos con buena dosis de mejora; la misma que nos hace presente los errores del pasado para evitarlos y no tener que pagar el costo que ellos representan, aunque el refrán diga que el hombre es el único animal que se tropieza dos veces con la misma piedra. Y la memoria es algo que ahora los priistas deben de ejercitar más que nunca. Recordar los errores del pasado para no repetirlos. Sepultar la prepotencia de quienes gracias al PRI tienen la oportunidad de ser servidores públicos y gozar del privilegio de servir a sus conciudadanos. Es común escuchar la frase de que fulano de tal solo se subió a un ladrillo y ya se mareo, cuando el político convertido en servidor público olvida las promesas, las atenciones y muchas veces hasta los favores y ayudas recibidas. Ya no contesta el teléfono, ahora un ayudante se encarga de decir que el elegido de los dioses está en una junta muy importante y que le pasarán el recado y él seguramente se reportará, lo que desde luego no sucede…, hasta la próxima campaña. Muchas veces me preguntan por qué apoyo con todo lo que esté a mi alcance a los jóvenes; y mi respuesta es la misma: porque yo tengo memoria y tengo claro que también fui un joven funcionario con importantes responsabilidades, inclusive a nivel nacional antes de cumplir los 25 años y como yo otros jóvenes en ese entonces como Gaspar Gómez, Luis Echeverría Navarro, Milton Rubio Madera, que también asumieron compromisos muy jóvenes y todos con la misma característica: alguien nos ayudó, alguien creyó en nosotros y nos dio la oportunidad y aunque nuestro trabajo y sus resultados nos proporcionaron nuevas oportunidades, las puertas alguien las abrió y no se me olvida, porque además mi santa madre que siempre sacaba de su sabucán la frase adecuada, nos enseñó el respeto a los mayores y me decía: como te ves ellos se vieron y como los ves te verás y ojalá en las condiciones de ellos. Y esto es cierto, y la memoria es fundamental para tenerlo en cuenta y mantenerse siempre sereno, siempre respetuoso con los mayores, con aquellos que inventaron lo que necesitaban y que hoy los jóvenes disfrutan, aquellos que demostraron con resultados que supieron corresponder a la confianza recibida y por eso hoy tratan de transmitir su experiencia a los jóvenes de hoy para que se equivoquen menos y el costo que paguen sea leve. Es inevitablemente cierto que el futuro corresponde a los jóvenes, pero para los que en el presente aprovechan las oportunidades y corresponden con eficiencia, trabajo y honestidad, modestia y discreción a quien les dio el privilegio de servir a la sociedad. Esto téngalo en cuenta los jóvenes de hoy, para que puedan conservar en el futuro, la confianza de los ciudadanos.
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