524.-SIGUEN CELEBRANDO AUNQUE NO SE QUE.
LUNES 19 DE JULIO DEL 2010.
Es bien sabido de que Jesús Ortega, Presidente del PRD, no es precisamente un dirigente respetado ni querido por sus propias bases de militantes y mucho menos por la sociedad, sin embargo desde el 4 de julio, domingo de las elecciones en que se involucró al mayor números de electores en una intermedia, no deja de aparecer en los medios presumiendo de una alianza que a su partido no le dejo más que vergüenza, no solo por aliarse con el partido que según ellos mismos le robaron las elecciones presidenciales del 2006, sino que traicionando principios, estatutos y documentos básicos que ya no respetan ninguno de los partidos aliados en esa busca del poder, presume y no se de que, ya que los que ganaron básicamente se postularon por el PAN, que en verdad si ganó por el simple hecho de que hizo su comparsa al partido que se ha negado a reconocer al Presidente Calderón y al que Manuel López Obrador le llama “Presidente Espurio”.
Cuanto habremos pagado los contribuyentes por esa alianza?
Pero la sociedad todavía pagará mas y mas tiempo, ya que ante el anuncio de que los mismos PAN y PRD de nueva cuenta irán juntos en las elecciones del 2011, se pierde la posibilidad de que la oposición cumpla su mínimo papel político que es de vigilante de los programas de gobierno y presentarle a los ciudadanos una opción diferente de gobierno y así pierde su papel de interlocutor entre sociedad y gobierno.
Pero además llama la atención el grado de sumisión de Ortega y el PRD ante el PAN y el Presidente Calderón, verdadero artífice de esta alianza, cuando su aliado en otros estados se niega acompañarlo en Quintana Roo, donde el nuevo amo de Ortega encarcela al candidato del PRD, el famosísimo Greg Sánchez y pierde la oportunidad de gobernar un estado pujante como es Quintana Roo y el gobierno del PAN al que dice combatir en el 2006 y ahora es su nuevo jefe, lanza a la calle a miles de trabajadores de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro que el PRD cobija y defiende.
El PRI también perdió si medimos el número de ciudadanos y el valor de los estados medidos en su participación del Producto Interno Bruto, donde fue derrotado por la alianza, comparándolos con los estados que le arrebató a los partidos que conformaron esa alianza.
Como vemos esta decisión aleja cada vez más la posibilidad de una izquierda unida que presente un candidato sólido, con un discurso que convenza al electorado de que son una verdadera opción ante los graves problemas en que el país se encuentra sumergido.
Esto deja un panorama más claro de que la influencia en las elecciones presidenciales del 2012 no será de postulados ni ideologías, sino de personas y hasta este momento no veo como le harán el PAN, el PRD y los partidos vividores del presupuesto sin oficio ni beneficio, para detener el triunfo de Enrique Peña Nieto, que aun cuando es cierto que los gobiernos de las entidades federativas no impactan lo suficiente en el resultado electoral, los recursos que se manejan son importantes para pagar la mercadotecnia que todo candidato necesita en la actualidad para ganar la simpatía del electorado.
Estas elecciones del 4 de julio solo dejaron como ganadores al Presidente Felipe Calderón, que ya se arma para hacerle frente al proceso de su sucesión y a Manuel Camacho que operó la alianza y sus bonos ante Calderón crecen ante futuros procesos.
LUNES 19 DE JULIO DEL 2010.
Es bien sabido de que Jesús Ortega, Presidente del PRD, no es precisamente un dirigente respetado ni querido por sus propias bases de militantes y mucho menos por la sociedad, sin embargo desde el 4 de julio, domingo de las elecciones en que se involucró al mayor números de electores en una intermedia, no deja de aparecer en los medios presumiendo de una alianza que a su partido no le dejo más que vergüenza, no solo por aliarse con el partido que según ellos mismos le robaron las elecciones presidenciales del 2006, sino que traicionando principios, estatutos y documentos básicos que ya no respetan ninguno de los partidos aliados en esa busca del poder, presume y no se de que, ya que los que ganaron básicamente se postularon por el PAN, que en verdad si ganó por el simple hecho de que hizo su comparsa al partido que se ha negado a reconocer al Presidente Calderón y al que Manuel López Obrador le llama “Presidente Espurio”.
Cuanto habremos pagado los contribuyentes por esa alianza?
Pero la sociedad todavía pagará mas y mas tiempo, ya que ante el anuncio de que los mismos PAN y PRD de nueva cuenta irán juntos en las elecciones del 2011, se pierde la posibilidad de que la oposición cumpla su mínimo papel político que es de vigilante de los programas de gobierno y presentarle a los ciudadanos una opción diferente de gobierno y así pierde su papel de interlocutor entre sociedad y gobierno.
Pero además llama la atención el grado de sumisión de Ortega y el PRD ante el PAN y el Presidente Calderón, verdadero artífice de esta alianza, cuando su aliado en otros estados se niega acompañarlo en Quintana Roo, donde el nuevo amo de Ortega encarcela al candidato del PRD, el famosísimo Greg Sánchez y pierde la oportunidad de gobernar un estado pujante como es Quintana Roo y el gobierno del PAN al que dice combatir en el 2006 y ahora es su nuevo jefe, lanza a la calle a miles de trabajadores de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro que el PRD cobija y defiende.
El PRI también perdió si medimos el número de ciudadanos y el valor de los estados medidos en su participación del Producto Interno Bruto, donde fue derrotado por la alianza, comparándolos con los estados que le arrebató a los partidos que conformaron esa alianza.
Como vemos esta decisión aleja cada vez más la posibilidad de una izquierda unida que presente un candidato sólido, con un discurso que convenza al electorado de que son una verdadera opción ante los graves problemas en que el país se encuentra sumergido.
Esto deja un panorama más claro de que la influencia en las elecciones presidenciales del 2012 no será de postulados ni ideologías, sino de personas y hasta este momento no veo como le harán el PAN, el PRD y los partidos vividores del presupuesto sin oficio ni beneficio, para detener el triunfo de Enrique Peña Nieto, que aun cuando es cierto que los gobiernos de las entidades federativas no impactan lo suficiente en el resultado electoral, los recursos que se manejan son importantes para pagar la mercadotecnia que todo candidato necesita en la actualidad para ganar la simpatía del electorado.
Estas elecciones del 4 de julio solo dejaron como ganadores al Presidente Felipe Calderón, que ya se arma para hacerle frente al proceso de su sucesión y a Manuel Camacho que operó la alianza y sus bonos ante Calderón crecen ante futuros procesos.
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